¿Qué es la nefropatía diabética y cómo prevenirla?

Tiempo de lectura: 4 minutos

La nefropatía diabética es una complicación grave de la diabetes tipo 2 relacionada con la salud y el funcionamiento de los riñones. Esta condición afecta la capacidad de los riñones para hacer su trabajo: eliminar los productos de desecho y el exceso de líquido del cuerpo. Así, la mejor manera de prevenir o retrasar la nefropatía diabética es mantener un estilo de vida saludable y controlar la diabetes y la presión arterial.

Aproximadamente, el 25 % de las personas con diabetes tipo 2 sufren de enfermedad renal diabética con el paso del tiempo. Por eso, hoy queremos “Poner Play” a la información para saber cuáles son las causas y síntomas de la nefropatía diabética y principalmente cómo prevenirla.

¿Cuáles son las causas de la nefropatía diabética?

La nefropatía diabética se produce cuando la diabetes tipo 2 daña los vasos sanguíneos y otras células de los riñones. Los riñones contienen pequeños grupos de vasos sanguíneos (glomérulos) que filtran los desechos de la sangre. Por lo tanto, el daño grave a estos vasos sanguíneos puede generar una nefropatía diabética, disminución de la función renal e insuficiencia renal.

¿Por qué esta enfermedad es una complicación común de la diabetes tipo 2? Porque si la diabetes no es controlada con el tiempo puede dañar a los grupos de vasos sanguíneos en los riñones y derivar en daño renal y presión arterial alta. Asimismo, la presión arterial alta puede empeorar este daño renal al aumentar la presión en el sistema de filtración de los riñones.

¿Cuáles son los síntomas de la nefropatía diabética?

En las primeras etapas de la nefropatía diabética raramente se percibe algún signo de la enfermedad. Sin embargo, estos son los síntomas que aparecen en etapas posteriores:
  • Alteraciones en el control de la presión arterial.
  • Proteína en la orina (proteinuria).
  • Hinchazón de pies, tobillos, manos u ojos.
  • Aumento de la necesidad de orinar.
  • Menor necesidad de insulina o medicamentos para la diabetes.
  • Confusión o dificultad para concentrarse.
  • Falta de aliento.
  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Fatiga.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), también llamadas cardiopatías, son aquellas enfermedades que afectan el corazón y los vasos sanguíneos. Como ya hemos visto desde este mismo blog, esta clase de afecciones está muy ligada a la diabetes tipo 2. Por lo tanto, controlar esta enfermedad crónica a través de una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo permite también reducir los riesgos de desarrollar una ECV.

Por lo tanto, es recomendable que las personas con diabetes tipo 2 se hagan anualmente un chequeo de orina para detectar la proteína y un análisis de sangre para controlar el nivel de creatinina. A través de estas pruebas se podrá verificar si los riñones están funcionando correctamente o no.

*Ante la aparición de estos síntomas consulte a un profesional de la salud.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la nefropatía diabética?

El riesgo de desarrollar esta enfermedad es mayor si se tiene diabetes tipo 2. Pero además existen otros factores que pueden aumentar el riesgo, como por ejemplo:
  • Niveles altos de glucosa en sangre (hiperglucemia) que no están controlados.
  • Presión arterial alta (hipertensión). 
  • Nivel alto de colesterol en la sangre.
  • Ser fumador.
  • Antecedentes genéticos de diabetes y enfermedad renal.
Hipoglucemia y diabetes tipo 2 son dos conceptos inseparables con los que toda persona que convive con esta enfermedad crónica debería estar familiarizado.

¿Qué complicaciones puede tener con el tiempo esta enfermedad?

Las complicaciones de la nefropatía diabética pueden aparecer progresivamente a lo largo de meses o años. Algunas de las más importantes son:
  • Retención de líquidos, y como consecuencia de la misma hinchazón en los brazos y las piernas, presión arterial alta o líquido en los pulmones (edema pulmonar).
  • Aumento en los niveles de potasio en la sangre (hiperpotasemia).
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Daño a los vasos sanguíneos de la retina (retinopatía diabética).
  • Anemia o falta de glóbulos rojos. 
  • Disfunción eréctil, diarrea, llagas en los pies y otros problemas relacionados con el daño en los nervios y los vasos sanguíneos.
  • Complicaciones en el embarazo que implican riesgos para la madre y el feto en desarrollo.
  • Daño irreversible en los riñones (enfermedad renal terminal), que eventualmente requiera diálisis o un trasplante renal para la supervivencia de la persona.

¿Cómo reducir el riesgo de desarrollar nefropatía diabética?

  • En primer lugar, para reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad renal es necesario controlar la diabetes tipo 2. Llevar un estilo de vida saludable y realizar un tratamiento efectivo de la diabetes es indispensable para prevenir la nefropatía diabética.
  • Controlar la presión arterial alta y otras afecciones relacionadas. En este sentido, es importante consultar al médico sobre los análisis pertinentes para buscar signos de daño renal.
  • Prestar atención a los prospectos de los medicamentos de venta libre y consultar su ingesta con el médico. Los analgésicos como la aspirina y el ibuprofeno pueden causar daño renal a las personas con nefropatía diabética.
  • Mantener un peso saludable a través de una alimentación equilibrada y la práctica de actividad física.
  • Dejar de fumar, ya que los cigarrillos pueden dañar los riñones y/o empeorar el daño existente. Los grupos de apoyo, algunos pequeños cambios en la rutina diaria y el asesoramiento profesional pueden ayudarte a abandonar este hábito nocivo para tu salud.
La actividad física y el control de la diabetes tipo 2
La importancia de la hidratación es una constante en todos aquellos aspectos que se relacionan a un estilo de vida saludable. Por supuesto, esto tampoco escapa al control de la diabetes tipo 2 y a los hábitos a incorporar para tener una mejor calidad de vida.

#HoyPonéPlay a conversar con tu médico sobre la nefropatía diabética para tomar medidas al respecto. Nunca es tarde para incorporar buenos hábitos y cuidar de tu salud integralmente.

Ante cualquier duda consulte a un profesional de la salud.

Este es un buen día para lograrlo: #HoyPonéPlay.

Ante cualquier duda consulte a un profesional de la salud.

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