Enfermedad cardiovascular: ¿Cómo reducir el riesgo?

Tiempo de lectura: 4 minutos

La diabetes tipo 2 está muy ligada a la enfermedad cardiovascular, ya que convivir con esta enfermedad crónica aumenta el riesgo de desarrollar una afección cardíaca. Por lo tanto, las personas con diabetes tipo 2 deben controlar y prevenir ambos aspectos de su salud de manera conjunta.

Afortunadamente, la posibilidad de reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular está en nuestras manos. Por eso, además de hablar con tu médico sobre este tema para tomar medidas al respecto, te invitamos a “Poner Play” a la prevención de la enfermedad cardiovascular adoptando buenos hábitos para llevar un estilo de vida saludable.

¿Por qué la diabetes tipo 2 aumenta el riesgo?

Las personas con diabetes tipo 2 tienen mayor probabilidad de tener presión arterial alta, o hipertensión, que las personas sin diabetes. Además, esta enfermedad crónica tiende a reducir los niveles de colesterol “bueno” y a incrementar los niveles de triglicéridos y colesterol “malo”, lo que lleva a complicaciones cardiovasculares.

Asimismo, la acumulación de esta grasa puede aumentar el riesgo de padecer un infarto cardíaco o un accidente cerebrovascular (ACV); por lo tanto, ser conscientes de los riesgos es muy importante para “Poner Play” e incorporar ciertas prácticas que favorezcan la prevención y el cuidado de nuestra salud cardíaca.

¿Cómo prevenir la enfermedad cardiovascular?

Alimentación saludable y equilibrada

Actividad física

Dejar de fumar

Evitar o moderar el consumo de alcohol

En nuestra vida cotidiana, hay muchos hábitos que podemos incorporar para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. Para lograr el objetivo, lo más importante es empezar por los pequeños cambios e ir aumentándolos gradualmente para que podamos mantener constancia sin abrumarnos. Lo importante, una vez más, es lograr “Poner Play”.

Alimentación saludable y equilibrada

Incorporar algunos cambios en la alimentación diaria ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre y el peso corporal. Por lo tanto, las personas con diabetes tipo 2 deberían evitar consumir alimentos con un alto contenido graso y moderar la ingesta de sal, ya que demasiada sal puede aumentar la presión sanguínea y provocar complicaciones cardiovasculares.

Además, cuanto mayor sea el índice de masa corporal (IMC) de una persona con diabetes tipo 2 mayor será también la probabilidad de desarrollar factores de riesgo, por eso, lo mejor es alcanzar -y mantener- un peso saludable.

Los alimentos a incorporar en la dieta cotidiana son: verduras y frutas; variantes integrales de pan, pasta y arroz; pescados, carnes magras, huevos y otras fuentes no grasas de proteínas. 

Aquellos a evitar para una alimentación saludable son: alimentos con alto contenido de sal y con mucha azúcar agregada; productos con altos niveles de grasas saturadas y grasas trans; bebidas de alta graduación alcohólica (el consumo de alcohol debe ser moderado y responsable).

Actividad física

Mantenerse activo y no llevar una vida sedentaria es necesario para cuidar la salud física y mental y prevenir la enfermedad cardiovascular. La actividad física regular es buena para:

  • Adelgazar y mantener un peso saludable
  • Reducir los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial
  • Fortalecer los músculos y huesos
  • Reducir el estrés y la ansiedad
  • Dormir mejor

Además, bien vale aclarar que cualquier tipo de actividad física ayuda a la prevención, no es necesario practicar un deporte o someterse a altos niveles de exigencia. Actividades como caminar al trabajo, cortar el pasto o hacer trabajos en casa forman parte de este cambio de hábito progresivo y gradual.

Incluso las pequeñas modificaciones diarias, como usar las escaleras en lugar del ascensor, pueden hacer una gran diferencia. Para “Poner Play” al ejercicio físico basta por comenzar con metas a corto plazo (por ejemplo, realizar 10 minutos de ejercicio liviano al día) y luego pasar a aquellos objetivos más ambiciosos con constancia y regularidad.

Dejar de fumar

Como bien sabemos, fumar es perjudicial para la salud en general y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular

Dejar de fumar puede ser difícil, requiere de esfuerzo, constancia y en muchos casos ayuda profesional, pero al lograr “Poner Play” a este cambio rotundo el efecto en la disminución del riesgo cardiovascular es lisa y llanamente inmediato.

Evitar o moderar el consumo de alcohol

Las bebidas alcohólicas afectan directamente los niveles de azúcar en sangre y en consecuencia aumentan el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. Además, algunos destilados y bebidas espirituosas suelen tener muchas calorías, lo que también aumenta el riesgo de subir de peso. 

Por lo tanto, evitar la ingesta de alcohol o limitarla a un consumo esporádico y moderado de aquellas bebidas con menor graduación alcohólica y menor cantidad de azúcar residual –como el vino seco- será sumamente beneficioso para llevar un estilo de vida saludable. 

Enfermedad cardiovascular. Conocé como prevenirla en persoans con diabetes tipo 2. HoyPonéPlay a la prevención.
Enfermedad cardiovascular. Conocé como prevenirla en persoans con diabetes tipo 2. HoyPonéPlay a la prevención.
Enfermedad cardiovascular. Conocé como prevenirla en persoans con diabetes tipo 2. HoyPonéPlay a la prevención.

Siguiendo estos consejos para “Poner Play” a un estilo de vida más saludable se podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y mejorar nuestra calidad de vida. Esperamos inspirarlos a modificar ciertos hábitos cotidianos y establecer sus propios objetivos para cuidar la salud cardíaca.

Este es un buen día para lograrlo: #HoyPonéPlay.

Ante cualquier duda consulte a un profesional de la salud.

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